Somos Lorena y Walter, un matrimonio que, ya en su quinta década de vida, decidió pegar un volantazo: dejar atrás Buenos Aires y empezar de nuevo en las sierras de Córdoba. Hace casi cinco años tomamos esa decisión y, en mayo de 2025, después de mucho pensar, probar y soñar, nació nuestro emprendimiento.
Walter es cocinero de profesión: obsesivo del sabor, del detalle y de las recetas con historia. Lore viene del mundo de la tecnología, con casi treinta años de experiencia en comunicación, creatividad y gestión. Dos mundos distintos que hoy se combinan perfecto para darle vida a cada producto que hacemos.
Somos un emprendimiento joven, sí, pero con una convicción firme: crear cosas que valgan la pena. Por eso nuestras tiradas son cortas. Por eso cada licor se hace a mano. Desde las maceraciones hasta la destilación de Suspiro y Conjuro, que realizamos sin alambique, de forma manual, cuidando cada paso. Esa dedicación es justamente lo que vuelve nuestras partidas pequeñas… y especiales.
Creemos en la artesanía, en la calidad antes que la cantidad, y en compartir lo que nos inspira. Si llegaste hasta acá, ojalá disfrutes este camino tanto como lo disfrutamos nosotros.

